27/01/2009 - Diversas causas han llevado a que las autoridades inglesas decidan no
promover ninguna legislación que oblige a las operadoras de este país a
desconectar a los usuarios de sistemas de descargas de contenidos protegidos.
El responsable de la
regulación de Propiedad Intelectual, David Lammy ha asegurado en una
entrevista concedida a The Times que entre las causas que han llevado a esta decisión destaca la
falta de acuerdo entre los proveedores de servicios y la industria
musical para establecer medidas de control, así como la presión sufrida
por un colectivo que supera los 7 millones de usuarios.
Inglaterra ha sido junto a Francia uno de los países impulsores de una
política de persecución de este tipo de programas, con medidas como las
de los tres avisos y desconexión, por lo que esta marcha atrás se
espera tenga consecuencia en la regulación que el resto de sus socios europeos hagan sobre este tema.
Actualmente el gobierno británico se plantea alternativas como la
creación de una Agencia dedicada a la recaudación de una tasa por lo
usuarios de este tipo de sistemas P2P.