Administración de fuentes en un ordenador

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Vemos donde estan las fuentes en nuestro ordenador, los rasgos caracteristicos, y como las administra el ordenador.
Publicado: 22/10/04
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Como hemos visto, todo sistema operativo instala un conjunto de fuentes por defecto, número que se ve aumentado con posteriores instalaciones de diferente software, especialemente aplicaciones de autoedición, de ofimática, de diseño gráfico y de diseño web.

Generalmente, cada una de estas fuentes es almacenada como fichero individual en una carpeta destinada a almacenar todas las fuentes del sistema. Por ejemplo, Windows lo hace en una carpeta denominada Fonts, que cuelga directamente de la carpeta principal de instalación del sistema, Windows.


Aunque ciertas aplicaciones pueden instalar determinadas fuentes para su uso exclusivo, en la carpeta Fonts encontraremos todas las fuentes que estarán luego disponibles para los diferentes programas de edición y gráficos. Si accedemos a dicha carpeta, veremos los ficheros de las fuentes disponibles en nuestra máquina y los nombres comunes de cada una de ellas.


Windows puede manejar diferentes tipos de fuentes. Unas son de resolución fija, entre ellas las fuentes de pantalla y las de impresora. Este tipo de fuentes, en especial las primeras, no las utilizaremos casi nunca en las aplicaciones. Son las que emplean los programas para sus propios menús y resto de interfaz gráfica.

Si deseamos ver cómo se presentan dichas fuentes, basta hacer doble click sobre su fichero, con lo que se abrirá el visualizador de fuentes de Windows, mostrándonos la frase "El veloz murciélago hindú comía feliz cardillo...12340567890" a diferentes tamaños de letra. La elección de esta frase se debe a que en ella se encuentran la mayoría de los caracteres del alfabeto, con lo que podemos hacernos una buena idea del aspecto de la fuente.


Los tipos de letra que casi siempre emplearemos con nuestras aplicaciones, tanto en el ordenador como para imprimir, son las fuentes escalables. Existen dos tipos principales de fuentes escalables: fuentes TrueType y fuentes Postscript Type 1.


Truetype (TT) y Postscript Tipo 1 (PS1) son fuentes de contorno multiplataforma y en ambas sus formas están definidas por medio de líneas y curvas. Su representación es independiente de la resolución del dispositivo de salida y por lo tanto pueden ser escaladas a cualquier tamaño sin ninguna perdida de calidad.


Las fuentes PS1 tienen su origen en el lenguaje de descripción de página Postscript de Adobe, mientras que la tecnología TrueType fue desarrollada por la empresa Apple. La principal diferencia entre estas tecnologías consiste en la forma matemática que utilizan para describir las curvas de los caracteres, ya que mientras PS1 utiliza curvas Bézier, con nodos y puntos de control que definen las forma, TT se basa en unas funciones propias, denominadas "splines". Otra diferencia es que las fuentes TT disponen de todos los datos en un solo fichero (de extensión .TTF), mientras que las PS1 requieren dos ficheros separados (uno .PFB y otro .PFM ), uno que contiene la definición del contorno de la fuente para la impresora y otro que contiene los datos métricos.
La principal ventaja de las fuentes TT sobre las PS1 está en el hecho que las TT permite mejores procesos de "hinting", que incluyen controles diagonales y movimientos específico de puntos para aumentar la legibilidad.

Aparte de las fuentes instaladas directamente por el sistema operativo y por applicaciones posteriores, existen en el mercado multitud de fuentes adicionales, unas gratuitas y otras de pago, que podemos utilizar en nustras aplicaciones gráficas y de edición. Para haceros una idea, basta acudir a Google e introducir en la caja de búsqueda las palabras "download fonts", búsqueda que nos producirá aproximadamente 1.400.000 resultados.

Una vez descargada una fuente en nuestra máquina, para que puedan ser utilizadas es necesario cargarlas en memoria, existiendo tres formas básicas para ello:

Cargar temporalmente el fichero de la fuente en memoria.
Instalar de forma permanente la fuente.
Incrustar (embedding) la fuente dentro de un documento.
Cargar una fuente en la memoria es una forma de poner a disposición de las aplicaciones dicha fuente durante un intervalo de tiempo limitado (hasta que se descargue de nuevo de la memoria, o hasta que se apague el sistema). Es una forma muy conveniente de emplear fuentes que sólo pretendemos usar para un proyecto concreto, o para un gráfico.

Para realizar este proceso, podemos en primer lugar acceder con el explorador de Windows a la carpeta que contenga los ficheros de las fuentes (no es necesario que sea la carpeta Fonts del sistema en este caso), haciendo doble click sobre el fichero de fuente que queremos cargar en memoria, con lo que aparecerá la ventana del visualizador con la fuente cargada.

Si ahora minimizamos la ventana, podremos utilizar la fuente en cuestión en casi cualquier aplicación mientras no cerremos la ventana de vista previa de la fuente (esto la mantiene cargada en memoria) o hasta que apaguemos el sistema. Una alternativa conveniente es usar la pequeña utilidad gratuita FontLoader, que se puede descargar de Moon Software (http://www.moonsoftware.com/fxplorer.asp). Su funcionamiento es muy simple, bastando hacer clic con el botón derecho sobre un fichero de fuentes truetype y seleccionar una de las opciones disponibles (instalar / desinstalar / cargar / descargar). Un hecho a tener en cuenta es que algunos programas, como Illustrator y Freehand no admiten fuentes cargadas temporalmente siendo necesario instalar la fuente antes de ejecutar el programa.


Si deseamos que una fuente y que esté a disposición de los programas de forma permanente necesitaremos instalar dicha fuente en el sistema. Para ello, basta ir a Inicio > Panel de Control > Fuentes y en el menú Archivo seleccionar la opción Instalar nueva fuente, eligiendo el fichero de la fuente a instalar en el pequeño navegador que aparece. Soluciones alternativas son arrastrar el fichero de la fuente dentro de la carpeta Windows\Fonts o utilizar una programa de gestión de fuentes, como FontLoader.

La desinstalación es semejante, bastando elegir la opción correspondiente a desinstalar. Cuidado con esta operación, si el programa pide confirmación para eliminar el archivo de fuente del disco; asegurémonos de tener otra copia disponible en otra carpeta o en un disquette o cd-rom. De otra manera, la perdemos irreversiblemente.

Como norma general, nunca deberíamos instalar más allá de un centenar o unos pocos centenares de fuentes en el ordenador, ya que se cargan en memoria al arrancar el sistema operativo, ralentizando el sistema y la ejecución de programas.

Si necesitamos trabajar con numerosas fuentes, lo mejor es crearnos una carpeta exclusivamente destinada a almacenarlas, en la que crearemos diferentes subcarpetas que nos ayuden a clasificar las fuentes de acuerdo a algún sistema válido para nuestros propositos (Type1 y TrueType, serif y sans serif, modernas, ornamentales, de comics, de ofimática, etc.).

Cuando necesitemos utilizar alguna de ellas, la cargamos en memoria. Si estamos trabajando con Ilustrator, instalamos las fuentes necesarias, abrimos la aplicación y trabajamos con ellas. Una vez finalizado el trabajo, cerramos Ilustrator y desinstalamos las fuentes.

Finalmente, podemos incrustar la fuente dentro de un documento. Con esta última opción, en realidad, no dispondremos de la fuente para nuestro propio trabajo, ya que lo que se incrusta es una representación de la fuente para verla en pantalla y / o imprimirla, no el fichero de ésta. Los documentos PDF suelen incluir fuentes incrustadas de esta forma, y también puede hacerse con otros programas, como por ejemplo el mismo Microsoft Word.

Antes de finalizar el tema, conviene mcionar un programa indispensable para trabajar con Type 1. Nos estamos refiriendo a Adobe Type Manager, cuya versión Light (gratuita) podemos descargar desde la dirección http://www.adobe.com/products/atmlight/main.html. Los programas que permiten organizar este tipo de fuentes, tales como Fontlister, Typograf, Font navigator, etc, no pueden hacerlo por sí solos, Adobe Type Manager se ha de instalar primero.

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El autor
Luciano Moreno
Consultor, diseñador y desarrollador web en ParaRedeBJS. Especialista en usabillidad y diseño centrado en el usuario.
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