Antes de Firebug los desarrolladores tenían mucho más complicado saber qué estaba siendo interpretado por el navegador y qué era lo que estaba pasando cuando las cosas no salían como se esperaba y se tenía que utilizar mucho más tiempo en encontrar la fuente de los problemas. Firebug se ha convertido en una herramienta de productividad, que además puede ahorrar muchos dolores de cabeza.