Efectivamente, el proceso de compresión GZIP / DEFLATE es transparente para el usuario, con lo que los navegadores muestran de la misma manera las webs que reciben comprimidas y las que no (y menos mal que es así, puesto que si hace falta la descomprimen por nosotros sin que tengamos que hacer nada. Actualmente la mayoría de las páginas se envían comprimidas y sería un atraso tener que descomprimirlas a mano)
Entonces, si deseas ver si una página está o no comprimida, la manera más correcta es examinar las cabeceras del HTTP, para mirar la respuesta del servidor web, que tiene un flag que indica si se comprimió y con qué formato. Es tan sencillo como leer esas cabeceras, pero claro que como los navegadores no las muestran por defecto, pues tenemos que disponer de alguna herramienta que permita verlas.
En Firefox está muy interesante y útil el complemento
HttpLiveHeaders.
También podemos acceder a
este link, donde tienen un formulario donde escribir una dirección y te dicen si la respuesta estaba o no comprimida con GZIP / Deflate y te dan diversos datos de interés relacionados, como el tamaño del archivo comprimido y sin comprimir.