VRML comenzó muy pronto, allá por 1995, cuando Internet todavía era muy joven. Aun recuerdo hacer mis pinitos con VRML, escribiendo a mano una serie de mundos virtuales que no sirvieron para nada. Llegué a escribir un pequeño manual que Diós sabe dónde quedó. Nunca llegué a publicarlo en DesarrolloWeb.com y no recuerdo por qué.
Para los que lleguen tarde, les comento que el Virtual Reality Modeling Language (VRML) es un lenguaje de modelado de realidad virtual, es decir, mundos en 3D a través de los cuales los usuarios pueden moverse con total libertad, como si estuvieran dentro, claro que con las limitaciones que tienen las pantallas de ordenador. Estos mundos podíamos verlos en cualquier navegador, eso sí, con la necesidad de instalar un plugin como Cortona 3D Viewer.
El lenguaje se parece algo a HTML, salvando las enormes distancias, pues se escribe en un archivo de texto y se renderiza en el navegador. Técnicamente, su similitud se basa en que ambos lenguajes son de modelado. Si con HTML definimos páginas web (hoy utilizamos además otros lenguajes como CSS), con VRML modelamos mundos virtuales. En el momento que salió VRML conocía HTML y poco más y sin duda ese lenguaje para hacer mundos virtuales llamaba mucho la atención, por lo que durante un tiempo me entusiasmé aprendiendo muchas cosas de VRML que nunca llegué a aplicar en nada serio.
Pero ¿será que toda esa tecnología quedó en nada? ¿no ha servido para mejorar Internet o inspirar otras tecnología? Todo eso me pregunto hoy y espero dar respuesta en este artículo.
Tenemos que ver que este lenguaje nació en un momento en el que Internet estaba en pañales, donde las personas no contaban con conexiones de ancho de banda suficiente para consumirlo con suavidad y velocidad y donde los ordenadores tampoco tenían la capacidad de proceso para mover todos esos contenidos 3D.
A eso le sumamos que más tarde, cuando llegaron los primeros desarrollos de mundos virtuales, en los que cada usuario tenía su avatar y se relacionaba con otras personas en mundos alternativos de la Red, escogieron otras alternativas de tecnologías y no VRML. Por ejemplo, nos acordamos de Lively, un entorno virtual desarrollado por Google, que tuvo mucho bombo y platillo inicialmente, pero que se quedó en nada y acabó abandonándose.
El hecho de escoger otras alternativas a VRML no fue culpa de los creadores de esos mundos aparte, sino más bien debido a que el estándar abierto para la realidad virtual no representaba una opción real para desarrollar aplicaciones multiusuario, masivas, con interacción en tiempo real. Así, el mencionado Lively basaba su tecnología en Flash, que sí significaba una plataforma real para comunicación entre las personas. Pero, observando cómo Lively fracasó rotundamente, podemos imaginar que, aunque VRML hubiera sido escogido como tecnología, el mundo no estaba preparado para una aplicación tan innovadora.
A día de hoy Internet también ha cambiado mucho, pero después de 15 años de vida, mientras que lenguajes como HTML, CSS o Javascript han evolucionado enormemente, VRML no puede decir lo mismo. Si hubiera habido un interés real por la comunidad, la cosa habría sido distinta y lo cierto es que esa idea de los mundos virtuales cristalizó en un lenguaje que se quedó estancado y no llegó nunca a resolver las necesidades reales de los usuarios.
Sin embargo, podemos decir que algunos sectores como la educación y la ingeniería, sí pudieron aprovechar algunas de las ventajas que VRML podía ofrecer. Crear los mundos virtuales sirve para hacer recorridos culturales a lugares representativos del mundo y los modelos realizados con VRML también pueden ilustrar cómo son elementos de la química, biología o la ingeniería. Sin embargo, dudo que ningún científico o profesor se hiciera a mano un mundo VRML para mostrarlo a los alumnos y en mi opinión solo se llegó a utilizar gracias a que programas como 3D Studio tenían opciones para exportar los modelos 3D a VRML.
Gracias a estar basado en XML, X3D puede ser utilizado en arquitecturas de servicios web o en redes distribuidas. Además, como todo XML, es independiente de plataforma (algo que ya ocurría con VRML), y se pueden utilizar diversas tecnologías existentes para procesar archivos XML. Otras cosas que se ha potenciado es que se pueda retransmitir en tiempo real y que se pueda integrar en múltiples dispositivos.
En fin, muchas ventajas y funcionalidades, pero a decir verdad poca divulgación y muy pocas aplicaciones que veamos en la práctica. Habrá que esperar para comprobar si el mercado está en condición de asumir esta tecnología y utilizarla más de lo que ya se hacía con VRML.
La parte que más nos ha llamado la atención de X3D es el objetivo que de incluirlo dentro de HTML5. Según podemos ver en la página del Web 3D Consortium, uno de sus miembros ha creado una interfaz Javascript basada en X3D, que podría ejecutarse en cualquier navegador compatible con HTML5 y que permitiría dar soporte nativo a X3D dentro de cualquier página HTML. Este proyecto lo han llamado x3dom y está basado en WebGL, con lo que los navegadores más modernos lo pueden ejecutar. Podemos encontrar más información en http://www.x3dom.org
Dotar a HTML5 de capacidades para la ejecución de modelos realizados con X3D nos parece una gran idea y en la página de x3dom.org se encuentran varios ejemplos que tienen buena pinta, aunque a decir verdad, no los he podido ver correctamente en mis navegadores. Por lo que yo puedo entender el W3C, encargado de las especificaciones del HTML5, ya está desde hace tiempo analizando ese lenguaje, que ojalá más pronto que tarde pueda ser incluido y soportado por los navegadores web. A partir de ese momento creo que el 3D en la Web podrá ser una realidad.
| Muy bueno el X3D Por: Isabel Calzada | 29/11/2011
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