Está claro que con nuestro propio sentido común podemos saber qué tipo de público nos va a visitar, además de adaptar nuestro sitio para que lo puedan usar con comodidad el mayor rango de usuarios posibles. Pero, cuanta más información dispongamos, tanto más fácil será tomar las decisiones correctas y para ello podemos poner en marcha varias estrategias.
Otro dato muy interesante que podremos deducir de este análisis es el grado de utilización de nuestros contenidos o servicios, ya que muy probablemente las personas que se han puesto en contacto nos harán solicitudes de información o nos reportarán problemas que han encontrado en la utilización del sitio. Todas estas informaciones nos darán pistas sobre lo que tenemos que hacer para mejorar nuestra web, los contenidos y la facilidad de uso de los servicios que ofrezcamos.
Para obtener una información completa sobre el perfil de usuario, tenemos que solicitar, en la medida de lo posible, de los usuarios ciertas informaciones personales. Por ejemplo será útil conocer el sexo, edad, localización del visitante, grado de utilización de Internet, relación con nuestra marca (y nuestros productos o servicios), cómo nos ha conocido, etc.
En nuestro servicio de estadísticas podemos obtener muchas informaciones interesantes y de lo más variadas. No nos ofrecerán datos personales de nuestros usuarios, pero al menos podremos saber otras cosas, como los recorridos que realizan en el sitio para llegar a las informaciones, los puntos de entrada y los de fuga de visitantes, los tramos de horas o de días que más nos visitan, los países de donde provienen las personas, etc.
Todos estos datos, bien analizados nos darán pistas sobre qué es lo que más se consulta, si es fácil la navegación o donde se quedan parados los usuarios en el recorrido de uso del sitio. O bien nos servirá para cuantificar nuestros esfuerzos de comunicación de nuestra marca en Internet por medio de enlaces o banners. Estas pistas las podremos utilizar para reestructurar el sitio, los mecanismos de compra o nuestras actividades de promoción.
Las encuestas pueden enviarse por correo electrónico a nuestra lista de usuarios o se pueden colocar en la propia página avisos pidiendo su realización. Como sabemos que lo más fácil es que los usuarios no quieran otorgarnos un poco de su precioso tiempo para rellenar la encuesta, podemos compensarlos con pequeños beneficios, sorteos o cualquier cosa que se nos ocurra y que anime a la participación.
En este sentido podemos preguntar a clientes actuales de nuestra empresa qué es lo que esperan que la página les proporcione. Esta misma pregunta también podemos hacérsela a nuestros proveedores, que también deben saber bastante sobre el negocio que desempeñamos y nos pueden dar ideas o metas a realizar.
La empresa debe conocer a diversas personas que se incluyen dentro del público objetivo del sitio y podemos preparar un correo para que nos digan qué les parece el sitio, si lo han sabido manejar y qué les gustaría que se mejorase. En caso que nuestro correo no reciba muchas respuestas podemos llamar a estas personas para intentar recabar cuantas más informaciones mejor.
Estudiar los competidores que han tenido éxito Otro modo de saber hacia donde dirigir nuestros esfuerzos es el estudio de la competencia. Claro que debemos centrarnos en aquellas empresas que han tenido éxito y cuyas páginas, es de suponer, que estén bien realizadas.
Las páginas de las grandes empresas suelen estar realizadas por agencias que tienen buenos mecanismos para definición de objetivos, análisis y adecuación de los contenidos a la audiencia. Por ello pueden ser un lugar muy útil donde recabar ideas.
Aunque debemos admitir que no siempre grandes empresas tienen las mejores páginas, pero eso cabe analizar un buen número de webs y ver cuáles son las que mejor han desarrollado las soluciones. De modo que, no sólo podremos tomar buenas ideas, sino también detectar puntos flacos de los competidores, que debemos realizar de una mejor manera para intentar comer un pedazo del mercado online.
Estos son algunos de los métodos, más al alcance de cualquier desarrollador o empresa, para definir el público objetivo, que será fundamental para construir una página web que de verdad solucione las necesidades de las personas que van a visitarla. Pero no hay que olvidarse de utilizar nuestro propio sentido común y experiencias en el mercado donde estemos trabajando.