El ciclo de vida de las aplicaciones Metro en Windows 8 ha cambiado mucho con respecto al que tenían las aplicaciones en versiones anteriores de este sistema operativo. Si hasta ahora todo ese ciclo de vida se reducía a arrancar la aplicación y cerrarla cuando el usuario decidía, ahora se ha enriquecido con etapas extra y con una gran automatización que el sistema operativo hará en segundo plano.
Veamos qué etapas van a existir y qué características van a tener. En la siguiente imagen podemos ver todos los estados que se describirán a continuación, interconectados.

A continuación todos los estados con información más detallada de las características de cada uno de ellos.
La activación lleva a la aparición de una “splash screen” de bienvenida que “gana tiempo” para la aplicación para que pueda gestionar la activación. Durante 15 segundos el sistema operativo esperará a que la aplicación termine su activación, transcurridos los cuales matará la aplicación si está no ha terminado ya. Con esta técnica se busca que las aplicaciones parezcan ligeras y “responsivas”.
Hay que tener en cuenta que la activación se va a producir siempre como consecuencia de un contrato, que es algo similar a un interfaz que permite conectar cualquier aplicación Metro con funciones del sistema operativo. En la siguiente lista se puede ver los contratos más habituales así como su descripción.

Existen otros muchos contratos que la aplicación puede implementar y que la convertirá en objetivo de ciertas funcionalidades del sistema operativo.
La razón es que Windows 8 se encargará de ir descargando de memoria las aplicaciones suspendidas en caso de tener necesidad de sus recursos, especialmente en lo que concierne a memoria. Las aplicaciones suspendidas no consumirán CPU, disco o acceso a red; en realidad su estado será similar al que podemos ver cuando “pausamos” una aplicación corriendo con el depurador de Visual Studio.
Las aplicaciones suspendidas son susceptibles, por tanto, de “morir”, entendido como desaparecer de memoria y tener que empezar su ejecución de cero la siguiente vez que se activen.
Será, por tanto, vital para la experiencia de usuario que la aplicación, cuando vaya a pasar al estado de suspensión, guarde todo su estado de modo que si es descargada de memoria y, posteriormente, re-arrancada, sea capaz de mostrarse ante el usuario como si nunca hubiera dejado de ejecutarse. Cualquier otra experiencia supondría un grave inconveniente para el usuario.
Para terminar, es importante tener en cuenta que el sistema sólo espera 5 segundos a que la aplicación complete su suspensión. Pasado este tiempo matará la aplicación. Sin embargo, Windows 8 garantiza que si se utilizan sus APIs de datos, las operaciones se completarán antes de ese tiempo.
También garantiza que no se suspenderá aplicaciones que se encuentren en medio de procesos críticos, evitando de este modo interbloqueos y deadlocks.