Información sobre el formato y algunas de sus características.
Está basado en XML, de modo que es un lenguaje extensible y su fuente no sólo queda a la
vista de nuestros ojos, sino que también es editable. La principal ventaja de aquel primer
aspecto es que las compañías de software pueden ampliarlo y aplicarlo de forma más
ceñida a sus necesidades, sin que se pierda la comprensión prototípica y elemental entre
todos ellos; es decir, siempre queda algo de entendimiento básico. La ventaja de la
editabilidad en modo texto es muy evidente: el control sobre el modelado de formas es
absoluto, incluso cuando nuestra herramienta WYSIWYG no disfruta de todas las opciones
de desarrollo posibles. Además, podemos incluir código javascript y referencias a hojas de
estilo en cascada. Dicho de otra manera, el flujo de trabajo en diseño podría ejecutarse
desde una sola aplicación, ya que se trataría de intercambiar los códigos. ¿Se imaginan?
Sería como jugar a los dados con un único cubo y sacar a la vez un dos y un cinco...
Al margen de su naturaleza tecnológica, el formato SVG cuenta con numerosas ventajas
que deberíamos tener en cuenta. En primer lugar, está auspiciado por el sonoro
consorcio
de las 3W; esto quiere decir que, siendo la gratuidad una de sus mejores bazas, las
compañías pueden usarlo como
formato nativo y de exportación sin costes específicos de
patente. Incluso programas freeware pueden incluirlo entre sus opciones. ¿Son capaces de
imaginar un programa gratuito exportando a flash? Bien, yo no.
En segundo lugar,
SVG es el medio ideal para diseñar bonitos gráficos vectoriales con un
peso altamente asequible. ¿Merece la pena? Ok; pensamos con frecuencia que todo lo
vectorial es simple, pero en realidad esto dista mucho de ser cierto. Se trata más bien de un
asunto de talento. Además, el formato SVG faculta al diseñador para embeber imágenes de
mapa de bits, superponiendo vectores que incluso puede animar a voluntad, o como
respuestas a las acciones del usuario. Una vez más, dotamos a nuestros sitios del valioso
factor interactivo.
Pero todavía hay más. ¿Se imaginan
aplicaciones de servidor generando gráficos claros,
con rapidez y eficacia, sin la agresividad de otros formatos, a partir de los datos introducidos
por el usuario, o como representación de informaciones que cambian constantemente,
como por ejemplo cotizaciones bursátiles? SVG se encargará del trabajo sucio, ¡nosotros
pensemos en cuánto dinero hemos ganado con la subida de nuestras acciones!
En todo caso, éstas son tan solo algunas de las ventajas que podemos citar.