Pequeña descripción de los mejores programas de retoque y pintura existentes en la actualidad en el mercado y mención de sus herramientas más básicas.
Los programas de pintura o retoque, también denominados Paint, trabajan normalmente con imágenes de mapa de bits, permitiendo el cambio de resolución de las mismas, su redimensionamiento, la aplicación de filtros y efectos especiales y, los más potentes, el trabajo con capas y máscaras y la inclusión de textos y objetos vectoriales (aunque una vez definidos suelen convertirlos a mapa de bits).
Están especialmente indicados para el trabajo con fotografías y capturas mediante escáner o cámara digital, así como para la creación directa de imágenes de mapa de bits. También permiten, en mayor o menor grado, la optimización de imágenes para la web y la exportación a diferentes formatos de mapa de bits.
Entre los programas de retoque existentes en el mercado podemos citar:
Adobe Photoshop:
Número uno, tanto por sus amplio uso como por sus características técnicas, permite el uso de capas, máscaras, transparencias, contornos, efectos especiales, filtros, etc. Su principal inconveniente es el precio, bastante elevado.
Paint Shop Pro:
Una buena alternativa de la caja Jasc Software, ofreciendo funcionalidades avanzadas , filtros y manejo de capas a un precio mucho más asequible. Ideal para trabajos rápidos.
Paint de Windows:
Viene instalado por defecto con los sistemas operativos Windows, por lo que su principal ventaja es que no nos va a costar dinero. Resulta útil para gráficos simples, permitiendo la inclusión de textos en los mismos.
Picture Publisher:
otra buena herramienta para el diseñador, de la casa Micrografx, con asistentes interactivos y tutoriales en línea, exportación e importación de archivos en diferentes formatos gráficos y diversos efectos y macros.
Corel PhotoPaint:
Buena y económica alternativa de la casa Corel, que ofrece las herramientas habituales de este tipo de programas.
La interfaz gráfica es similar en todos ellos, y está formada por una superficie rectangular, denominada lienzo, en la que se trabaja con la imagen, una barra superior de menús, similar a la de la mayoría de aplicaciones (menú Archivo, menú Edición, menú Herramientas, etc., y una serie de paletas de herramientas, flotantes o situadas en un lateral.
La paleta de herramienta principal incluye generalmente:
- Un pincel con formas variables, para pintar tanto líneas rectas como trazos a mano alzada.
- Herramientas de dibujo de formas básicas (elipses, rectángulos, polígonos, estrellas, etc.), que se dibujan haciendo clic y arrastrando el cursor.
- Herramientas de selección, entre las que se incluyen selecciones rectangulares y circulares, selecciones a mano alzada (lazo) y la famosa varita mágica, que selecciona zonas de colores similares con un grado de tolerancia configurable.
- Herramientas de adición y modificación de texto.
- Herramientas de tratamiento de color, tanto para selección de los colores del frontal y de fondo como un cuentagotas o “chupón” que permite seleccionar el color de una zona ya existente.
- Los programas de retoque más avanzados disponen de un conjunto de paletas de herramientas adicionales, encargadas del manejo de funcionalidades más avanzadas. Entre ellas destacan las capas, los canales y las máscaras.

Las capas son una especie de láminas transparentes sobre las que se pueden dibujar cualquier tipo de elementos, de tal forma que se pueden colocar sucesivas capas unas encima de las otras visualizándose las partes dibujadas de cada una de ellas. Es algo semejante a las hojas de acetato superpuestas utilizadas en la producción clásica de dibujos animados.
La paleta de control de las capas muestra las capas existentes, permite cambiar su orden, añadir o eliminar capas, asignar el nombre que se quiera a cada capa, decidir si son o no visibles (símbolo del ojo), imprimibles, editables (símbolo del lápiz o pincel) o transparentes (en un grado configurable).
Debe quedar claro que las capas son una forma interna de trabajar del programa de retoque, ya que al exportar la imagen a un formato útil para el diseño el resultado es una imagen normal de mapa de bits, con todos sus elementos situados en una sola capa.
Los canales separan los diferentes valores cromáticos de la imagen. Por ejemplo, en modo CMYK hay cuatro canales, para los colores básicos sustractivos cián, magenta, amarillo y negro.
Cada canal se puede modificar por separado, se pueden crear canales artificiales que preserven una parte de la imagen de cualquier modificación de los colores, y se puede procesar el color por partes. Este procedimiento es muy útil para colorear ilustraciones de todo tipo.
Las máscaras o reservas realizan una selección de parte de la imagen que hace que sólo se pueda modificar ésta mientras que el resto queda protegido.
Photoshop por ejemplo tiene una excelente herramienta para ello, llamada máscara rápida, que esencialmente convierte al momento el pincel o cualquier otra herramienta en un aplicador de máscara. Al acabar, y pasar al modo normal, todo lo que hayamos seleccionado o pintado se convierte en un área seleccionada. Este sistema permite efectos especiales y retoques avanzados.
Los programas de retoque son muy útiles, aunque presentan una serie de limitaciones nacidas de su propia naturaleza de trabajo con mapas de bits. En primer lugar, la resolución de la imagen es fija, por lo que pierde calidad al modificarla (cambiando su tamaño). Cualquier modificación que apliquemos a una zona de la imagen puede afectar a los píxeles vecinos.