Las líneas ADSL de España son de las más lentas y caras de Europa, aunque ahora parece que se puede comenzar a corregir esa tendencia.
España está muchas veces a la cola de las nuevas tecnologías en el mundo desarrollado y el ADSL es una buena prueba de ello. Aunque ahora parece que se empieza a corregir en parte esta tendencia, dado el anuncio de la empresa Telefónica de duplicar la velocidad de las líneas en los próximos meses.
Pero, antes de dar detalles sobre este aumento en la capacidad de las líneas, veamos antes cuál es la situación actual y la previsible con respecto a otros países de Europa.
ADSL en España
Para quien no lo sepa, en España se comercializa el ADSL básico a 256 Kbps, aunque también hay conexiones de ancho de banda más reducido, por ejemplo de 128 Kbps. Por supuesto, tal como ocurre en el servicio ADSL de todo el mundo, la velocidad de subida no es tan grande como la de bajada, sino que suele ser la mitad.
El precio de la línea ADSL mensual es de 35 a 39 euros, según el proveedor que ofrezca el acceso.
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Nota: La compañía operadora de telecomunicaciones Jazztel ofrece un ancho de banda de 1 mega (1024 Kbps) al precio de 39 euros, siendo la oferta actual más atractiva en el mercado español.
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ADSL en Europa
Las velocidades del ADSL en Europa, por lo menos en los países más desarrollados, como Francia y Alemania, son mucho mayores. Además, a pesar de que el nivel de vida y los sueldos en esos países son sensiblemente mayores, los precios del ADSL son menores. ¿Cómo podemos explicarlo? Yo todavía no lo entiendo. Pero pasemos a los datos.
En Francia mi hermano está pagando 18 euros por una línea ADSL. Un precio al alcance de muchas más familias que los 35 euros de España. Pero atención, porque su velocidad de acceso a Internet es de 512 Kbps, el doble que en nuestro país.
Estuve hace un año visitando a un amigo que vive en Stuttgart, Alemania, que tenía una línea ADSL de 768 Kbps (perdonar porque esta información nos quede poco actualizada, pero creo que nos servirá bien para hacernos una idea). Su línea es tres veces más rápida de la básica española y está pagando sólo 30 euros por ella. Pero hay que fijarse en lo que se incluye en ese precio: la cuota mensual de la conexión de teléfono en línea básica (que en España es de 13 euros y se paga aparte), todas las llamadas gratuitas dentro de Alemania en domingo y la línea ADSL en si.
En España ni siquiera se puede contratar un plan como el que tiene mi amigo en Alemania, pero pagaríamos 35 euros por el ADSL, 13 por la línea de teléfono (que se paga aunque no se realicen llamadas, sólo por tener enganchado el número en nuestro domicilio u oficina) y lo que nos gastemos en llamar el domingo a nuestra familia o amistades, que depende de lo que nos guste hablar. En España tenemos tarifa reducida los domingos, pero en ningún caso las llamadas son gratis.
Las líneas ADSL de España duplican el ancho de banda
Telefónica, que es la empresa que ofrece servicio ADSL en España (las otras compañías acceden a la Red ADSL a través de Telefónica, es decir, revenden el servicio), ha anunciado recientemente que va a duplicar el ancho de banda en las líneas ADSL.
Este aumento del ancho de banda se empezará a realizar a partir de finales de septiembre y se prevé que todas las líneas de España queden actualizadas antes de que concluya 2004. Todo ello sin modificar el precio que se paga actualmente.
Conclusión
Con esta actualización del ancho de banda de las líneas ADSL quedamos mejor parados en la comparativa realizada con respecto a otros países de Europa, pero todavía se echa de menos una reducción del coste de la línea.
Hay que remarcar que en España el poder adquisitivo de las familias es mucho menor que el de otros países y que la cuota mensual del ADSL está todavía fuera de las posibilidades de la mayoría de los hogares de nuestro país.
El desarrollo de cualquier nación en la actualidad pasa por mejorar el acceso de la población a las nuevas tecnologías. Todavía es necesario que en España se haga más universal el acceso a la banda ancha para poder aspirar a ocupar los puestos de cabeza.