¿En qué va a quedar el navegador de Netscape después de que AOL y Microsoft firmen un acuerdo por el que AOL se compromete a brindar a sus usuarios Internet Explorer en lugar del software de su propia filial, Netscape?
La vigencia de las noticias, en este mundo de nuestros días, suele ser
angustiosamente breve, y detenerse a tratar viejas glorias de la información por
puro bullicio suele ser una mala idea. Sin embargo, y aunque a muchos
periodistas les cuesta reconocerlo, cada noticia realmente importante deja una
estela que, en lugar de quedarse atrás y perderse en las brumas de la noche,
acelera y cobra importancia. El problema estriba en que no suelen llamar mucho
la atención, ni siquiera en los casos en que existen vidas en juego. Lo cual es, a
todas luces, un drama insoportable.
Pero en fin, el caso que nos ocupa no es tan trágico. Recuerdo que hace
muchas noches, en uno de los últimos telediarios del día - los más románticos y
los que según parece, casi nadie ve- , un busto parlante dijo algo así como que:
En Estados Unidos, las compañías America OnLine y Microsoft han llegado
finalmente a un acuerdo para dar por terminado el pleito que las enfrentaba. Se
trataba de una denuncia de AOL a la empresa de Bill Gates a causa de supuestas
irregularidades en los contenidos de sus sistemas operativos, que afectaban al
libre ejercicio de la competencia. AOL, fabricante del navegador Netscape, recibirá
a cambio de retirar la acusación unos setecientos millones de dólares.
Guau, setecientos millones de dólares: un pequeño paso para Microsoft,
pero un gran paso para AOL, sumido como está en una severa crisis de clientela
(aunque, según se preocupa de advertir el mensaje de bienvenida a usuarios
registrados de Netscape, AOL disfruta de “treinta y cuatro millones de usuarios
satisfechos”). Por si esto fuera poco, AOL y Microsoft han llegado a un acuerdo
para desarrollar en común tecnologías digitales. Asimismo, AOL podrá emplear
Internet Explorer como navegador asociado a sus servicios durante siete años sin
la liquidación de tasas por derechos de autor; ¿en qué lugar deja eso a Netscape?
En todo caso, bastante tiempo antes también salió a la luz la noticia de que
Netscape dejaría de fabricarse a causa de su desastroso y nunca bien explicado
fracaso comercial. La cuestión es entonces: ¿setecientos millones de dólares son
suficientes para continuar programando la suite Netscape, cuyo última gran
implementación, la 7, deslumbró a muchísimos millones de usuarios del web?
(Veinticinco millones de descargas, según informaciones de Netscape Gecko
News.) Bueno, la cuestión es que ya no tiene sentido financiar Netscape, toda vez
que su navegador ha sido sustituido en el espectro comercial de America OnLine
por el browser de Microsoft.
En todo caso, la única respuesta que merece la pena considerar será la que
de AOL: tanto dinero es un balón de oxígeno para sus fianzas, y retirar el clásico y
brillante Netscape de la competición bélica en aguas de Internet sería una pérdida
considerable: no sólo para los románticos, que llorarían la muerte del viejo amigo,
sino para el progreso de la Red. Si Internet Explorer se convierte en el padrino de
todos los navegantes, nuestra única aspiración será ya que los antivirus hagan lo
que no hace la propia aplicación: protegernos con todas las de la ley. Además,
Microsoft descubre un gran esfuerzo por centralizar la forma en que la
información se muestra en nuestros ordenadores, despreciando los estándares y
tomando iniciativas excluyentes que en nada contribuyen a la evolución virtual.
Las perspectivas de futuro se figuran dramáticas y descorazonadoras.
Netscape puede morir - o transfigurarse en algo irreconocible- , según opinan
muchísimos analistas. Ya es una realidad implacable. Aún peor: en caso de cese
de negocio de la vieja empresa de Jim Clark, AOL también podría retirar su apoyo
al proyecto Mozilla.
¿Qué hay de Navigator entretanto? En la actualidad se está haciendo un
gran esfuerzo por corregir algunos de los errores que en su momento fueron
marca de la casa. Y desde luego que los programadores han hecho un trabajo
meritorio, solucionando los antiguos problemas hasta convertir el uso de Internet
Explorer en una cuestión puramente impositiva; asociado a un mejorable sistema
operativo, Microsoft Internet Explorer no es más que un mal regalo que muchos
querríamos no recibir.
La última versión de Netscape, todavía en inglés, la 7.1, está basada en
Mozilla 1.4 e incrementa el grado de funcionalidad de la aplicación, mejorando las
opciones que nos sorprendieron desde las versiones 6 y 7, e incluyendo ahora un
cliente de chat, mejor conocido por los amigos como ChatZilla - aunque
seguramente nadie abandonará Mesias o su software cotidiano por ChZ- . Para el
desarrollador web, además, contiene la opción de instalar las herramientas
JavaScript Debugger y Dom Inspector - englobados ambos en la casilla “web
developement” del instalador, además de la clásica y eficiente consola de
JavaScript. Asimismo, Netscape Composer ahora acepta etiquetas iframe para
marcos en línea.
Pero en realidad los cambios son muchos, y la mejor manera de
disfrutarlos es accediendo al panel de preferencias para observar las nuevas
ventajas y matices. Tiene numerosas listas de opciones para ajustar con la mayor
precisión el navegador a las particularidades del usuario. En todo caso, si el
navegante lo prefiere, puede surfear en la Red con toda seguridad sin modificar
estas opciones, dado que las definiciones por defecto garantizan una experiencia
sin sobresaltos. En cuanto a la vieja cuestión de si semejante grado de
sofisticación tiene algún sentido, lo probable es que sí. Los factores que definen la
satisfacción de cada experiencia web son innumerables. Activamos una enorme
cantidad de software: antivirus, cortafuegos y conectores multimedia, como Flash
Player, Winamp,, QuickTime, WM Player, Acrobat Reader, Java; no debe
preocuparnos, pues, dedicar unos minutos, y una sola vez, a adaptar el programa
a nuestras necesidades más íntimas.
En este orden de cosas parece que el viejo rey de Internet, Netscape, sigue
siendo la mejor opción.
Dos posdatas: Ahora, Netscape Navigator incorpora además una aplicación
semi- independiente, Radio@Netscape, que permite escuchar múltiples emisoras
de radio mientras se navega, con una merma de calidad ínfima en conexiones de
reducido ancho de banda. Gran tecnología.
Un problema recurrente con la nueva generación de Netscape tiene que ver
con la localización de los conectores. Pese a lo que mucha gente piensa, sí existen
muchísimos plug- ins, por no decir todos, para este navegador, pero en ocasiones
el programa de instalación busca las viejas carpetas de Communicator, o
sencillamente no lo instala. La solución a esto es consultar la página web del
fabricante de cada conector y descargar una versión actualizada, o hacer un
traslado manual, siguiendo las instrucciones disponibles en
http://plugindoc.mozdev.org/.