27/10/2011 - El pasado día 25 la compañía norteamericana Amazon daba a conocer datos de sus ganancias trimestrales que provocaron una inmediata pérdida de su valor en bolsa.
Todo apunta que los gastos de fabricación y distribución del nuevo Kindle Fire, junto a una política de ventas a largo plazo, basada en reducir el margen de beneficios para intentar aumentar el número de unidades vendidas de su producto estrella, son los responsables de una reducción de beneficios que han provocado que las sobrevaluadas acciones del gigante del comercio online se desplomen hasta un 12% repitiendo algunos de los parámetros que se dieron con el estallido de la burbuja de las .com.
Pese a que se espera que a partir del 15 de noviembre y durante los próximos meses Amazon venda 4.5 millones de Kindle Fire, cifra que cualquiera podría pensar que es un gran éxito, el excesivo aumento de valor de los títulos de la compañía basado en las enormes perspectivas de ventas, amenaza con hacer retirar la confianza de sus inversores y hacer estallar definitivamente
la burbuja de Amazon.
La realidad señala que pese a todo, Amazon sigue siendo una empresa que gana dinero, en este sentido durante el tercer trimestre las ventas aumentaron un 44% respecto al mismo periodo del pasado año, superando los 10.500 millones de dólares.
Pese a que existen muchas diferencias con lo ocurrido hace diez años con la crisis de las burbuja .com cuando compañías vinculadas al sector de Internet que cotizaban en bolsa eran sobrevaloradas mientras estas no paraban de perder dinero, todo apunta que una serie de movimientos especulativos basados en previsiones de venta sobre empresas rentables y en un marco agitado por una crisis mundial, amenaza con hacer explotar nuevas burbujas.