Paralelamente existen varios otros soportes para animación que sí forman parte de las tecnologías de creación de páginas web universales, pero que no llegan ni de lejos a las posibilidades de animación que podríamos desear. Nos referimos a los GIF animados, que tanto se utilizaron al principio y que ahora están prácticamente olvidados, así como a Javascript que también permite hacer animaciones a base de cambiar atributos CSS de manera progresiva a lo largo de un tiempo.
Bien, pues con CSS 3 viene una nueva forma de realizar animaciones totalmente novedosa y que resultará mucho más sencilla que el uso que podemos conocer con Javascript. Pero lo que es más importante, que soporta muchos más tipos de animación que hasta ahora estaban reservados a tecnologías como Flash, como pueden ser rotaciones, ampliaciones y reducciones del tamaño vectoriales, etc.
Esto no se queda ahí, ya que además se han implementado una ciertas interacciones con el usuario y que se consiguen únicamente con CSS 3. Además, todo ello sin tener que programar, lo que puede resultar mucho más agradable y al alcance de los desarrolladores menos técnicos.
Por tanto, una de las ventajas es que nos podemos olvidar de Flash si queremos hacer dinamismos espectaculares en nuestra web. Dejar a Flash de lado además implica que no tenemos que preocuparnos por el posicionamiento de la página que tantos quebraderos de cabeza provoca cuando nuestra web esta creada en enteramente en Flash. Todo esto sin entrar en el tema de la accesibilidad, en el que Flash es un verdadero quebradero de cabeza.
Pero, como dejábamos entrever, las ventajas más importantes serían la compatibilidad y la facilidad de implementación, al usar un lenguaje que ya resulta familiar para el desarrollador. La compatibilidad viene dada por por el uso de un sistema abierto y regulado por el W3C, al que todos los navegadores tarde o temprano se adaptarán. Y la facilidad de desarrollo porque sólo trabajaremos en nuestros sitios con el lenguaje CSS y no existirá la necesidad de dominar otros lenguajes de programación como ocurría con Flash.
En el momento de escribir este artículo las animaciones CSS no son admitidas por los principales navegadores (Ninguna utilidad para animación con CSS 3 se puede utilizar en Internet Explorer y en Firefox algunas cosas ya podemos ver que funcionan a medias, pero aun le queda largo camino por recorrer).
Consume bastantes recursos de máquina para producir las animaciones.
También podremos encontrar que existe alguna dificultad a la hora de la programación, pero no más de la que encontraríamos si tuviésemos que utilizar otros lenguajes o tecnologías distintos de CSS.
Finalmente, volvemos a remarcar que, debido a la imposibilidad de ver los resultados en todos los clientes web, al menos por el momento, deberemos utilizar navegadores basados en Webkit, como son Safari o Google Chrome (siempre en su versión mas actualizada).
Sin mucho más que añadir a nuestra pequeña introducción a las animaciones CSS, comenzaremos a ver cómo se realizan en el siguiente artículo, que nos muestra un poco la teoría sobre este tema y nos da los principios básicos para poder realizar animaciones con CSS 3.